A través de sus procesos productivos, las industrias pueden liberar contaminantes al ambiente, generando de esta forma impactos negativos sobre el entorno que las rodea.
En este contexto, es importante llevar un control periódico de los principales aspectos ambientales que pudieran generar impactos, de forma tal de minimizar o mitigar los mismos evitando el deterioro del ambiente.. La forma de realizar esto es la Due Diligence Ambiental.
Esta auditoría consta de dos etapas consecutivas vinculadas entre sí. En la primera se realiza un relevamiento del sitio, a través de entrevistas, revisión de antecedentes y reconocimientos en campo, con el objeto de definir las Potenciales Áreas de Interés Ambiental.
En la segunda etapa, se investiga el sitio potencialmente afectado, mediante la realización de muestreos para detectar si existe o no afectación del mismo.
Las investigaciones geológicas en esta etapa, permiten definir la estratigrafía de los terrenos analizados y las características cualitativas del subsuelo en la zona no saturada mediante la deteccion de gases intersticiales (Soil Gas Survey) y en la zona de saturación (acuífero) mediante pozos de monitoreo y piezómetros.
En caso de existir afectación del medio (suelo, agua), se genera un documento que se define como el “Diseño Preliminar del Sistema de Remediación” el cual deberá ser aprobado por las autoridades competentes.
Los principales sectores de aplicación son:
Petroquímico, textil, curtiembres, plantas de solventes, papeleras, inmobiliario, financiero y público.
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